Elegí ir por donde más te guste...

21.10.11

Impasse

Tu cuerpo se queda acá.
Puedo sentir tu olor todavía.
Me gustaría preguntarte qué pensás.
De esto,
de mí,
de la vida.
Me gustaría saber qué pensás,
cuando salís,
al segundo siguiente,
cuando estás afuera.
Cuando el sol me pega de frente
y no me animo a mirarte.

17.10.11

Se va a desmoronar todo, despacio. Todavía no lo sé, y me río y pienso en él, en nosotros. Hoy somos la pareja perfecta, hasta ahora. Hasta el segundo después. Que seguimos siendo la pareja perfecta, pero hay que empezar todo de nuevo. ¿Cómo? ¿Cuántas veces vamos a reconstruir esto? Y entonces, ¿entonces qué? Cuándo vamos a admitir que nos equivocamos, que no podemos, que no se puede.

1.10.11

27.9.11

Me di cuenta que nada se termina. Es eso lo que hago, enfrascarme en finales que se multiplican por todos los rincones: el final de la tesis, el final de la casa, el final que supone el sexo. Fue utilizado hasta el cansancio: la pequeña muerte. Es así una película de ciencia ficción. Ahora sólo me resta pensar por dónde va a pasar y en dónde se va a esconder la Vida

12.9.11

Todo el tacto en la yema de los dedos. El mareo en la nuca. El silencio entero se fracciona, el tiempo también. Estoy casi ahí, supongo que es eso. La idea es no pensar cuánto costó.

8.9.11

Aprender a disfrutar
la espera del sexo
El silencio entero
(del final)
que es todo para mí

Algo cambió radicalmente
no puedo saber todavía qué
Ya no soy inmune a nada
(menos a mí misma)

27.7.11

No escribo el silencio que nos contiene
Me da curiosidad la intimidad que no compartimos

16.5.11

Un principio de realidad fuerte. Una neurosis que se va a volver atar al cuerpo pero todavía no lo sé. ¿Cuándo me di cuenta de que no servía, cuándo la inutilidad comenzó a darme pudor? Todo, todo es pura catarsis. Qué asco.

7.2.11

Los vidrios tienen tanta mugre que ya no puedo ver. Él se ríe, como nunca, de mi ignorancia. Está cansado; yo , creo, más que él. Supongo que lo de ayer era tolerable, lo de hoy no. se puede pudrir en el infierno.

6.12.10

Trabajo en un sopor que me cuesta entender. Lo atribuyo al lugar. Hay unas no ganas de publicar que tampoco puedo entender. Como si tuviera que resguardar lo íntimo del fracaso. No hay un fracaso acá, pero los límites me parecen tan difusos. Esto ni siquiera puede pasar a formar parte de la autofiguración. Juan confiaba en la extrañeza que quedaría reflejada en el qué dirán. Yo, yo me estoy perdiendo en los días con los que no estoy segura que pueda armar una realidad.

Me deprimo, cada vez más, cada vez más desconfío de mi. No es una humildad impostada. Peleo. No se dónde encontrarme, eso es seguro.

18.10.10

No dormir

El insomnio te abre el cuerpo al medio. No te corta en dos. Te separa la piel en dos, deja la carne, la grasa y los músculos al descubierto y sentís el aire en la columna. Se te entumecen los pies, tal vez por el frío que siente la carne ante tal exposición. A veces hay agujas que te pinchan adentro. Más que agujas son presiones: los dedos de alguien empujando un músculo sin piel. Aunque lo único que tengas abierto sea la espalda, el frío sube hasta el cuello y ahí lo deja duro. La cabeza queda apoyada sobre la mano, que se apoya a su vez sobre la almohada. No te podés mover. Si te movés es peor, porque ahí empieza todo. Ya sabés que si te movés, la piel se sutura pero el aire te queda adentro y se convierte en electricidad. Entonces empieza un dar vueltas interminable.
Hay momento en que el corazón se acelera, y entonces la electricidad te llega, como el frío antes, hasta la punta de los pies. Es que pensaste en lo que no tenías que pensar y eso dispara la endorfina que empieza a correr por el cuerpo y tarda un buen rato en desaparecer. Son enanos que te corren por adentro: una maratón a los cinco puntos cardinales.
El sueño es físico de todos modos. No hay nada que puedas hacer para que vuelva. Todas las recetas son inútiles. Eso es una obviedad para el insomne. Todas las recetas menos las de medicamentos. Es tan tentador. Una pastillita y chau, hola sueño. A las dos de la mañana todo lo que hiciste en el día para poder dormir es una idiotez. Y te sentís idiota. Querés tirar la terapia al medio de la calle y atropellar con un camión a tu analista. Freud y Lacan no tenían insomnio, se los aseguro. Y cuando lo tenían se tomaban una pastilla.
El insomnio también varía con la edad, con la etapa del año, con el efecto de la vida. Es genial, mi insomnio de verano es diferente al de invierno. Creo que prefiero el de invierno, porque el de verano es peor, porque el despertador suena y todavía no te pudiste dormir desde que te despertaste y sentís el cuerpo y la cabeza cansada. Cuando tenía entre 20 y 25 no me podía dormir, el problema era ese pasaba una o dos horas intentando dormirme; ahora tengo el insonmio de entre las 3am y las 4am y el del 5.30 am. Repito, el último es el peor (y es peor también para la persona que tenés al lado, porque él o ella pasa por una etapa de sueño más liviano y entonces te dice que dejes de bufar como un jabalí).
El insomnio es hereditario. Mi mama tiene insomnio. Solo que ella no lo llama así. Ella se despierta, lee el diario, come algo y luego se acuesta de nuevo. Serían excursiones en busca de algo, vaya a saber uno qué.
Es raro cuando alguien puede no dormir.

20.9.10

Mientras tanto

¿Qué es lo que está pasando? Fracturo el cerebro en varios pedazos, creo líneas divisorias. Si divido el problema en partes, si consigo crear el plan de acción perfecto tal vez triunfe. El problema de dividir el problema en partes es que la contingencia nunca entra. Escribí y borré "la contingencia nunca pasa". Eso quisiera, que la contingencia no pase. El problema debe ser el de siempre. Ahora, mientras escribo esto, me doy cuenta que si hay algo que no quiero aprender del psicoanálisis es que el problema sea el de siempre. Debería pensar en eso, en la singularidad de esto que pasa: esto que está pasando.
El sábado antes de mi cumpleaños alguien me decía que la escritura de la tesis doctoral debe ser una de las pocas experiencias únicas, de esas de las que me voy a acordar toda la vida y que jamás voy a poder repetir. El tesista ante esta afirmación, lo único que piensa es: gracias a dios.
Posiblemente nunca tenga que tomar una decisión como ésta. Esta decisión que ya tomé, tomamos. La cosa es que cuando se materializa se vuelve más difícil. Porque para mi el problema de la materialización es que trae más decisiones, y si puedo entender que la decisión madre es incomparable (es decir, que no acepta más parámetro de comparación para valorarla que el mio propio) las pequeñas no lo son. Siempre podría hacerlo mejor.
Ninguna decisión se toma sin la otra, están encadenadas, en sicro, solo se separan por el punto y aparte: la cosa es que una se prueba en el tiempo y, la otra, ahora.
La cosa es: ¿1400 pesos por mes (mas comisión inmobiliaria) es demasiado por una casa ubicada en el lugar más lindo del mundo, con un terreno de 400 m2, a diez cuadra de la ruta sin veredas, en una esquina, sin garage cubierto, sin cerco de ladrillo, con ambientes amplios, sin cocina separada y un poco de humedad cerca del piso?

13.9.10

¿Nueva mudanza?

Elegir un lugar para vivir es difícil. A nosotros se nos volvió el centro de la existencia. Es difícil cuando no te sobra la plata, es difícil en la sociedad capitalista, es difícil cuando todavía se tiene el ansia moderna de la seguridad cifrada en una casa. me quedo pensando que escribir sobre el "mientras tanto". Me pregunto si esta vez voy a poder. Si voy a poder trabajar y buscar una casa.
No tengo nada más que decir, no quiero angustia, esta vez no.

28.6.10

Verificación IV

12:41 - Llamo tres veces más a la Dirección Provincial de Vivienda y Urbanismo. Sigue sonando, sigue sonando, sigue sonando (y escribo con la música de la canción de Mana: "sigue lloviendo..."). Para mí que la mina que me atendió la única vez que me atendieron y a la que le dije que el conmutador no funcionaba se avivó y no atendió mas. Y yo sigo llamandooo, sigo llamandoooo a la Dirección.

En fin, 10 veces en total. No llamo más en parte porque estoy re podrida y se van todos a la puta que los pario (incluido el gobernador), en parte porque "ringgggg" se me acabó el tiempo, son la s unas y se van todos, y, finalmente, en parte para que la realidad no contradiga a la ficción.

10 veces en total. Otro día perdido. En mi curriculum de CONICET voy a poner "en el medio de todo esto, intenté sacar un crédito para una casa". Ni se les ocurra tener hijos ¿saben el tiempo que eso lleva?

Verificación III

11:48 - Llamo tres veces más a la Dirección Provincial de Vivienda y Urbanismo. Sí, ya sé, me colgué, estos tipos trabajan hasta las 13 y yo dejé pasar entre intento e intento casi una hora. Estaba haciendo preguntas para el parcial y contestando mail sobre los avatares en tierras foráneas. El teléfono suena, suena, suena (trato de controlar cuánto pasa entre que empieza a sonar y me dá ocupado porque nadie atiende pero no tengo cronómetro y me distraigo de las agujitas del reloj).

Verificación II

10:38 am - Llamo tres veces a la Dirección Provincial de Vivienda y Urbanismol. El telefono suena, suena, suena (lo dejo sonar como 20 veces) y nadie me a tiende. Me olvidé de decir que la chica que me atendió antes me dijo que llamara en 10 minutos que el interno le daba ocupado.